Mikha-ez

"Hablar de la obra de Mikha-ez es hablar de espacios abiertos, de obras con alma. Es hablar de obras en las que se mezcla lo pictórico y lo escultórico. Es sentir cómo la obra se acerca hacia ti para ser observada y, sobre todo, para ser sentida, para ser saboreada. Se siente uno interrogado, vapuleado por los colores, por las texturas, por las formas, naciendo en nuestro interior un ansia de completar la obra, pero no se puede completar porque es una obra acabada y a la vez abierta que nos conduce a la génesis del ser-ahí Heideggeriano, al concepto de belleza platónica, al mundo sensible del planeta Órfico.
En definitiva, observar la obra de Mikha-ez es imposible porque es la obra la que nos observa a nosotros."
Antonio Sandoval (doctor en filosofía por la Universidad de Salamanca). 2012



Mikha-ez (Gijón, 1991)
"La voluntad es la propiedad para expresar o realizar algo de forma consciente, con intención y autodeterminación. Si la fe mueve montañas, la voluntad las reduce, las transporta y apila, modulo a modulo, piedra a piedra.


(Hay quien nace o hereda convenciones y convicciones, mientras otros batean dudas en busca de pequeñas verdades.)


La voluntad es la fuerza que altera los momentos estáticos. Constante o progresiva. Dubitativa o dogmática.


Voluntad de hacerse así mismo. Rebuscando en conciencia. Hurgando como estrategia. Con esa voluntad tozuda y pelirroja hace frente Mikha-ez a esa carrera sin destino alguno que consiste en medirse uno mismo ante cada nueva experiencia. Ante un papel blanco, una masa plástica, unas vibraciones de luz o un simple juego combinatorio de palabras o gestos. Intentar transmutar los objetos en símbolos, connotar lo anónimo, vivificar la ausencia, revivir la memoria, necesita empecinamiento y convicciones firmes. Y la voluntad como aglutinante. Motu proprio."
Jesús Moreta (licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Bilbao, docente y escultor). 2011


SeAlquila Cuerpo


TEMPUS FUGIT (2012). Vídeo

La expresión ‘tempus fugit’ hace alusión al paso del tiempo, a ese tiempo que pasa sin que nos demos cuenta, de una forma rápida y silenciosa, escapando a nuestro sentido. El que en la pieza de video se nos muestre una imagen fija en la que sólo se percibe el sutil movimiento de ese cuerpo inerte que consigue arrastrarse en el camino, sirva para darnos esa sensación de horizontalidad, marcada por un zócalo, que sirve de línea temporal, pero no sólo sitúa al cuerpo matérico en un momento y tiempo, sino que le sitúa en un espacio determinado, en un lugar concreto de su experiencia. La imagen fija del video nos hace ver esa sensación del ‘tempus fugit’, mostrándonos el paso de ese cuerpo por todo el recorrido a la vez que se ve como el tiempo que le queda se va acortando, escapándose sin poder hacer otra cosa que resignarse por llegar al final, permitiendo que el ciclo comience de nuevo.


Por tanto, llego a la reflexión más esencialista del cuerpo, llegándolo a asimilar con la materia en cualquiera de sus estados o formas, toda ella espacio para el desarrollo de una ‘vida’, ya sea una forma directa o indirecta. Este hecho es el que me llega a elegir el elemento de la piedra a situar en la imagen, pues en ella encuentro el sentido más intrínseco del cuerpo, en ella encuentro esa materia, en forma compactada y amorfa, modelada al antojo de la erosión de fuerzas externas que la han desgastado, hasta que un día esa materia se haya convertido por completo en otra forma, en otro lugar, en otra vida, y esa piedra haya dejado de ser piedra para convertirse en otro cuerpo.


https://sites.google.com/site/artsmikhaez/bio