Teresa López

Los materiales son vitales en mi obra, en ella interactúan entre sí, abriendo un diálogo que más tarde dará un nuevo fruto y se convertirá en un mecanismo dialéctico, cuya síntesis se genera hasta el infinito. Estos materiales forman un universo pequeño, frágil y humano, perfilando una extraña geología de cuanto nos rodea. En este universo, la poesía será una columna vertebral incierta, pero sólida.

Estudié Historia del arte en UAM, Bellas Artes en UCM y grabado en una escuela de Arte de Madrid. Colaboré con varios grupos: Los Livianos, La Hoguera y Gabinete del dibujo; y con ellos, e individualmente, mostré mi trabajo en España, Portugal, Francia, Alemania; algunas de mis obras habitan hoy en Vzglyad (Rusia). Tal vez todos los hijos han de emigrar un día. También he sido seleccionada en varios certámenes: Tomelloso y Valdepeñas, en 2014. En Incubarte (Valencia) en 2015; siendo a su vez premiada por la galería Imaginart de Barcelona.

En la actualidad tengo una exposición para la Fundación Antonio Gala (Córdoba), como galardón concedido en un certamen de dicha fundación en 2014.







SeAlquila Público, 2015
"Deslocalización", dibujos a tinta, varios tamaños.




Comunicación, soledad y recuerdo. Una suerte de triángulo factible en los espacios públicos... A menudo observo como la deslocalización de las personas en puntos que deberían servir como entes de integración les obliga a comunicarse con seres ausentes, es el caso de la obra “Deslocalización I y II”. Cuando la presión de ese sentimiento se desborda, es humano retornar a los recuerdos y permitir que pasen a ocupar el centro de nuestra vida de forma idílica; “En el centro I y II,” intenté hablar de esa especie de postales de la memoria, que hablaban a su vez, imaginé; de un Guayaquil echado de menos. Lo público es el espacio de la comunicación, independientemente de que se dé o no la palabra; mas al ser contrapuesto a lo económico, se torna paradójico. Esta contraposición se da de manera constante, y es, de hecho, lo que actualmente conocemos como política. De lo económico sobre lo público quise hablar en “Se vende”, acordándome de las hermosas playas de Italia, casi todas ellas privatizadas.
Texto de Teresa López y Felipe Rubio


SeAlquila Público, 2015
"¿Es esto una escalera?", inatalación con escalera y cristales rotos.



En estas obras afronto lo público desde la crítica a la propiedad privada, debido a que si el primero es un concepto inmaculado; la segunda, al igual que El Quijote, fue ideada a modo de cebolla, merced a sus múltiples capas. Así se posee un coche, una casa, un país, un estatus social o un océano, con el único propósito de huir de una igualdad que, por mucha prisa que nos demos, no dejaremos atrás. Con “¿Es esto una escalera?” intento trazar una metáfora de ese ansia de ascenso, un holograma en puridad, una escalera de humo. En “Mis pasitos”, intenté describir la autopista del capitalismo que interpreto como una senda obligatoria, construida para cimentarse con nuestra propia sangre de manera mecánica. El título de la tercera de las obras, “La mar no tiene lápidas” está tomado de un verso del poeta Alfonso López, y habla de los seres que sucumbieron y sucumben empujados por su deseo de mejorar su existencia, o en muchos casos sencillamente de conservarla; es inseparable del deseo de que sus muertes caigan sobre la consciencia de los que tratan al planeta como si de un parque privado se tratara.
Texto de Teresa López

Teresa López 
lopezlopezteresa7@gmail.com